El otro lado. Henri Michaux

Categoría
Exposiciones
Última fecha
13 05 2018 10:58
Lugar de reunión
Museo Guggenheim Bilbao - Abandoibarra Etorb., 2, 48009 Bilbo, Bizkaia, España
Teléfono
+34 944 35 90 80
E-mail
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Figura inclasificable de la literatura y las artes del siglo XX, Henri Michaux (Namur, Bélgica, 1899─París, Francia, 1984) tuvo durante su larga vida una gran influencia entre los artistas y escritores de su tiempo. A la vez “poeta de poetas” y “pintor de pintores”—celebrado por figuras de ambos campos, como André Gide y Francis Bacon—, Michaux produjo febrilmente miles de obras sobre papel de las que apenas hoy alcanzamos a conocer la totalidad. Esta exposición, organizada en colaboración con los Archivos Michaux de París, abarca cincuenta años de actividad creativa de Michaux, a través de las series y períodos más importantes de su trabajo. Reuniendo en torno a 230 piezas, documentos y objetos personales del artista, Henri Michaux: el otro lado se vertebra en torno a tres grandes ejes temáticos, sobre los que ofrece una mirada panorámica: la figura humana, el alfabeto y la psique alterada.   

La muestra pone de relieve los paralelismos y convergencias, tanto formales como materiales, que existen entre estos tres grandes bloques, y revela aspectos centrales del modus operandi del artista, subrayando su interés constante por las ciencias, la musicología y la etnografía. Series fundamentales de Michaux, como los fondos negros, los frottages, los movimientos, los dibujos mescalínicos, están ampliamente representadas en esta muestra, que incluye obras nunca antes expuestas, junto con piezas de importantes colecciones nacionales e internacionales.

Comisario: Manuel Cirauqui

Experimentador y viajero inagotable, Michaux accedió a la pintura gracias a las obras de Paul Klee y Max Ernst, con las que tuvo su primer contacto a principios de los años veinte. Las herramientas del escritor, tinta y papel, fueron sus primeros recursos en la aventura pictórica, aunque pronto desarrollaría técnicas que hoy son características de su trabajo, como la témpera sobre fondo negro y el frottage; en su período más tardío, trabajó el óleo y el acrílico. También utilizaría singularmente la acuarela y la tinta sobre múltiples tipos de papel. Estas técnicas tenían el rasgo común de la fluidez y la propensión al accidente y el desbordamiento, deseables para un artista que siempre buscó la intervención del azar en su trabajo como una forma de colaboración con fuerzas desconocidas. Siguiendo ese mismo impulso, y con espíritu ascético y sistemático, Michaux se acercó a las sustancias alucinógenas para observar el comportamiento de la consciencia en condiciones experimentales; de este modo, llevaría los principios de su pintura a la percepción misma. La pintura es, para Michaux, ese otro lado del que el artista traza un mapa infinito.   

Michaux pintó siempre, según sus propias palabras, “para sorprenderse”. Nunca creyó en resultados predefinidos, más bien buscó provocar acontecimientos indefinibles en el material, haciendo emerger figuras, signos y paisajes ambiguos e inesperados.

En una célebre declaración sobre “el fenómeno de la pintura”, a la vez que renegaba de toda filiación o corriente, confesaba que el único movimiento al que podría adscribirse sería el fantasmismo: un arte de espectros y apariciones. Así, a lo largo de toda su obra surgen seres indefinidos y en ella abundan especialmente los retratos imaginarios. Incidiendo en este género clásico, esta sala ofrece una amplia selección de obras en las que los personajes de Michaux acuden al encuentro con el artista y el espectador desde la profundidad infinita del papel.

 

 
 

Todas las fechas

  • de 02 02 2018 09:58 a 13 05 2018 19:58
    Martes, Miércoles, Jueves, Viernes, Sábado & Domingo

Facebook Like

¿Te gusta esta Web? Claro, es Joomla!